Canadá y Reino Unido
lanzan una alianza para promover el fin del carbón
BONN. Canadá y Reino Unido lanzaron ayer en la cumbre del clima
de Bonn (COP23) una alianza para pedir a los países que establezcan un
calendario de cierre de sus centrales de carbón, el combustible fósil que más
contribuye al cambio climático, en la que aspiran a sumar 50 países antes de la
próxima COP.
Así lo anunciaron la ministra de
Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá, Catherine McKenna, y la ministra
de Cambio Climático e Industria del Reino Unido, Claire Perry, en un acto que
tuvo lugar en el pabellón de la Unión Europea en la COP23.
A alianza se sumaron también:
Angola, Austria, Bélgica, Costa Rica, Dinamarca, Fiyi, Finlandia, Francia,
Italia, Luxemburgo, Islas Marshall, México, Holanda, Nueva Zelanda, Portugal, y
Suiza.
Y el objetivo es llegar a la
próxima cumbre del clima de Katowice (Polonia) con al menos 50 países en la
plataforma.
McKenna recordó que el carbón
genera el 40 % de la electricidad en el mundo, pero que es “una de las mayores
fuentes de contaminación, y de problemas para la salud de las personas”, por lo
que Canadá se ha comprometido a eliminarlo completamente en 2030.
“Eliminar gradualmente la energía
del carbón es una buena noticia para el clima, para nuestra salud y para
nuestros niños. El carbón asfixia, literalmente, nuestras ciudades, y es
responsable de la muerte prematura de un millón de personas anualmente, por eso
pedimos a Estados, ciudades y regiones que se sumen a esta iniciativa”, agregó.
Además del cierre de las centrales
del carbón, la alianza pretende impulsar “el crecimiento económico bajo en
carbono, promoviendo las inversiones en tecnologías limpias y energías
renovables”.
Asimismo se comprometen a que la
transición de esa fuente a otras renovables “se haga de manera justa para los
trabajadores y las comunidades donde se ubican las plantas de carbón”, subrayó
la ministra británica.
“La reducción del consumo mundial
de carbón debe ser una prioridad urgente para todos los países, porque es la
forma más contaminante de generar electricidad”, apuntó Perry, quien recordó
que el Reino Unido se ha comprometido a eliminar completamente el carbón de su
mix energético en 2025.
“Ahora esperamos inspirar a otros
a seguir nuestro ejemplo”, añadió.
En declaraciones a los medios posteriores
a los medios la exjefa de cambio climático de la ONU, Christiana Figueres,
subrayó “la importancia de que este grupo de países se haya dado cuenta de que
el carbón es el enemigo número uno de la salud pública, y, además, ya no es
competitivo frente a las renovables e incluso frente al gas natural”.
La costarricense cuestionó que
España no esté en esta lista de países, y que “desde el Gobierno se pongan
trabas a Iberdrola por anunciar el cierre de las dos centrales de carbón que
tiene en España, aún garantizando el empleo para sus 170 trabajadores y cuando
no supone ningún riesgo para el suministro porque el país tiene
sobrecapacidad”.
Por su parte, la portavoz de
Energía de Greenpeace España, Tatiana Nuño, que estuvo presente en el acto,
señaló a Efe que “esta alianza envía una señal muy positiva que refleja una vez
más las dinámicas mundiales que se distancian del carbón en beneficio de la
salud del clima, el público y la economía”.
“Ahora, el Gobierno de España
debe dejar de dar la espalda a la lucha frente al cambio climático y planificar
y favorecer el camino para que las térmicas de carbón estén cerradas antes del
año 2025, asegurando un transición justa para las personas que trabajan en este
sector”, agregó.
Nuño confió en que en el
transcurso de este año “podamos ver a España formar parte de esta Alianza por
un futuro sin carbón”.
A última hora de la tarde, la
secretaria de Estado de Medio Ambiente del Gobierno español, María García, dijo
en un encuentro con representantes de la sociedad civil presentes en la COP23
que el Ejecutivo español valoraría si unirse o no a la plataforma.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario